lunes, 17 de enero de 2011

antónimos

racional, distraida, soñadora, pesimista, apagada, encendida, fuerte, desprotegida, inútil, inteligente, ansiosa, despreocupada, sabia, desorientada, con ganas, con sueño, linda, fea, rara bien, rara mal, segura, insegura, depresiva, energética, chistosa, aburrida, tranquila, nerviosa (nerviosa, nerviosa), sobreadaptada, inconformista, adolescente, adulta, hippie, burguesa, amarga, divertida, luchadora, cansada, aventurera, precavida, llena, vacía.

tengo que aprender a vivir con estas contradicciones.

martes, 4 de enero de 2011

Ocio

A partir del viernes dejo de ir al trabajo para entrar en estado vacacional.
Tengo tres semanas, y en la primera me voy a instalar con mi familia en una casa con pileta afuera de la ciudad.
Y tengo que confesar algo que me da vergüenza: me tiene inquieta pensar que voy a tener tanto ocio ininterrumpido. Junté libros, un cuaderno para dibujar y estoy averiguando para comprarme una cámara de fotos, por si hay que llenar espacios.
Cuando era chica pasaba meses enteros de verano en el campo (sin televisión) y me acuerdo de cuánto disfrutaba ese transcurrir del tiempo sin hacer nada.
Ahora me cuesta vivir relajada los momentos de inactividad. Aunque puedo parecer reposada por afuera, a mi cabeza no le gusta mucho dejarme tranquila. Hay mucha gente que no lo entiende, y hasta le da bronca que otro no pueda aprovechar su tiempo libre. Les pido perdón, ojalá pudiera manejar este y otros asuntos de mi psiquis con los que no me llevo bien.
Dicho esto, cuando llegue el momento trataré de respirar más lento, aflojar las mandíbulas y dejar que los pensamientos lleguen y se vayan, porque dicen que hay que dejar que pasen sin retenerlos.
Ojalá me salga y pueda sentir esa sensación de paz que tan linda es. Ojalá mi estado sea de una vez coherente con mi nombre.

martes, 28 de diciembre de 2010

Y resoluciones

El paso natural después de cualquier balance de fin de año son las resoluciones para el que entra.
Dicen que hay que ser realista y moderado a la hora de plantear objetivos a futuro, pero a mi no me importa y voy a expresar todo lo que me de en gana.
En el 2011, deseo:
-empezar algún proyecto creativo propio
-dibujar un poco
-mirar menos televisión
-leer más (seguir con el club de lectura!)
-volver a bailar
-tener menos sueño
-ser más buena con la gente (sí, no amable sino buena)
-ir a centros culturales y ciclos de cine
-andar más en bicicleta
-aprender a tocar un instrumento de percusión
-ver más a mi sobrina
-conocer gente nueva y disfrutar de su compañía
-mejorar la relación con mi mamá
-hacer una actividad física todo el año
-volver a cocinar
-viajar
-comparme la cámara y sacar muchas fotos
-amigarme con las noches
-hacer trabajo social
-hacer "análisis" con la psicóloga
-desconectarme menos en las situaciones difíciles
-empezar a meditar
-cuidar más de mi apariencia
-escribir más

veremos qué resulta de todas estas ganas.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Fiestas decembrinas

Se termina el año y vuelvo al blog después de tanto tiempo a recapitular y pensar en el 2010.
No soy muy amiga de los balances porque tengo la sensación que se siempre me dan en negativo (hay nociones e ideas que se arraigan muy fuerte y es difícil dejarlas atrás), pero hoy me animo a pesar de estar pasando un momento complicado.
2010 empezó con un viaje en pareja a México que disfruté muchísimo y con el nacimiento de mi primer sobrina, Sofía, que hoy tiene 10 meses y es la bebé más linda de todos los bebés del mundo.
Incluyó una mudanza y convivencia, miles de proyectos, entusiasmo (y miedos), la sensación de estar empezando una nueva familia y de tener nuestra casa, conocerme en rol de ama de casa, imaginar un futuro.
Ya más cerca estuvo la separación, la tristeza, una nueva mudanza a un lugar que ya no me pertenece, la etapa de transición horrible que en algún punto pasa, y uno lo sabe, pero mientras tanto es tan indefinida, tan sin forma....
La decisión de irme igual a New York, sola, una degustación de este nuevo estado que no es nuevo, porque mi estado natural siempre fue el estar sola.
Y un viaje por trabajo, de regreso a México y a muchos recuerdos, y mi cumpleaños allá, y de vuelta fin de año, de pronto como siempre.
Pasaron cosas en el 2010, algunas estuvieron en mis manos y otras no, pero sí está en mi como elijo pararme frente a eso, y hoy quiero tratar de sentir aceptación.
Es un concepto que parece poca cosa, pero es muy importante.
Que llegue nomás el fin de año, lo voy a estar esperando mirándolo a los ojos.

jueves, 12 de marzo de 2009

Tengo totalmente abandonado el blog. Un día se va a cerrar solo pobrecito, va a desaparecer de la internet sin que nadie se de cuenta.

Ya vendrán tiempos más prolíficos, pero por ahora no me vienen ganas de escribir. Otro día sigo.

lunes, 16 de febrero de 2009

Quiero aclarar que no creo en ese festejo, pero sólo a mi se me ocurre dejar de salir con alguien el día antes de San Valentín. Por suerte no me choqué con tantas parejas felices.

Así que vuelvo a mi crónico estado de soltería y a mirar a otros con envidia como es costumbre.

martes, 10 de febrero de 2009

Soy acreedora de una visa para ingresar a los Estados Unidos de América.
Ayer fui a la entrevista y me dieron el okey y hoy me la mandaron por dhl (nada de correo argentino o de oca) y me enteré que es por 10 años. Así que ese paso ya está y ahora me voy a poner a buscar pasajes tobaras para mayo.
Antes de obtener ese papelucho pegado en el pasaporte tuve que completar varios pasos. Primero, sacar el mismísimo pasaporte (me lo habían robado en Bolivia), trámite que me costó 3 horas, 130 pe y mucho malhumor.
Segundo, leer las estrictas y severísimas instrucciones de los yanquis, acción que me produjo innumerables estados de irritación emocional.
Tercero, sacar el pin para pedir la entrevista y soportar otra sarta de paso a pasos ahora telefónicos, para después depositar 130 estavezdólares para tener el beneficio de la entrevista, que sin importar el resultado no me serían devueltos.
Y más luego, juntar todos los papeles que demostraran la persona capitalista y bien inserta en el sistema que soy, llenar los formularios (para que al llegar me mandaran a un locutorio a volver a imprimirlos), sacarme la foto en la plaza de enfrente, lidiar con otras colas y la confiscación de mi celular, repasar en mi cabeza lo que iba a decir como si fuera una actuación a pesar de que era todo verdad porque estaban rechazando a tantas personas que estaban adelante y por último tener que rendir cuentas de lo que voy a hacer allá, qué actividades hago en mi trabajo, cuáles son las profesiones de mis familiares, mis ingresos y otras cuestiones personales con cara de yo amo a norteamérica pero no tanto como para quedarme a vivir.
No sé, son cosas que uno hace.